SINERGIAS
La cita era en Mollina, a las 6,30 de la tarde del viernes 3 de febrero. Se reunían allí 35 personas, procedentes de otras tantas organizaciones y colectivos sociales de toda Andalucía, junto con algunas otras que llegaban desde el País Vasco, Extremadura y Aragón.
El objetivo del encuentro se resumía en una sencilla idea: pensar juntas el futuro de las organizaciones solidarias.
Llegábamos con la preocupación común de una crisis económica que está golpeando fuertemente a las organizaciones sociales, poniendo en riesgo su propia supervivencia, y la conciencia de que, más allá de esa, también padecemos otras crisis internas que tienen que ver con nuestros agotados modelos organizativos, con una debilitada base social, con las dificultades de sintonía y comunicación con nuestro entorno social…
El primer momento fué de “Encuentro en la Primera Fase“. Nos presentamos y presentamos a nuestras organizaciones, jugamos al “globingo” -buscando afinidades y coincidencias con las demás personas-, nos situamos en el mapa de Andalucía, nos hicimos fotos de grupo, compartimos expectativas y canciones… Se trataba de romper el hielo, de conocernos mejor, de abrirnos a la comunicación.
Ese inicio, y el hecho de convivir y compartir muchos momentos -desayunos, cafés, comidas, meriendas y cenas (¡que pechá de comer!)- a lo largo del fin de semana, fueron sin duda aspectos fundamentales del Encuentro, que ayudaron a construir la confianza necesaria para poder trabajar juntas, cooperando, sumando inteligencias.
A la mañana siguiente, comenzamos volviendo al mapa de Andalucía, señalando conexiones con otras entidades y colectivos participantes en el Encuentro, antes de dedicar nuestra atención a las “Miradas a la Realidad“.
Pretendíamos volver nuestra mirada al interior de nuestras organizaciones, identificar los “laberintos” que las recorren: sus caminos, sus logros, las barreras, los retos, los callejones sin salida… en los que corremos el riesgo de perdernos. El ejercicio nos permitió -a través de esa imagen mítica del laberinto- analizar la situación de nuestros colectivos, compartiéndola con las otras personas participantes.
Más adelante, pusimos forma y nombre a los “minotauros” que dificultan la salida de los laberintos de nuestras organizaciones, los obstáculos fundamentales que condicionan la búsqueda y puesta en marcha de las soluciones que necesitamos. Y descubrimos que, con frecuencia, tienen más que ver con nuestra realidad interna, con las relaciones, la comunicación y la cooperación entre quienes formamos las organizaciones, que con factores externos (como, por ejemplo, la financiación) que, siendo muy importantes, no siempre son determinantes del momento presente de nuestras entidades.
Por último, buscamos el “hilo”, los vinculos, las conexiones que nos pueden ayudar a buscar y encontrar salidas en el laberinto en que nos encontramos. Compartimos nuestras reflexiones y conectamos entre si los puntos de nuestras realidades que apuntan a nuevos horizontes: la centralidad de las personas, la apertura, la cooperación, el trabajo en red, la comunicación, el aprovechamiento de los recursos compartidos…
La tarde de esa jornada estuvimos “Explorando nuevos Territorios“. Se trataba de abrir nuestras mentes, de romper los marcos mentales establecidos, imaginar nuevas posibilidades y alternativas para nuestra acción colectiva, para nuestra organización, para el sostenimiento de nuestras organizaciones y su proyección al entorno.
Así que jugamos una Gymkana de la Innovación en la que fuimos recorriendo -en pequeños grupos- diversas etapas y desafíos a nuestra creatividad e imaginación: como “hibridar” nuestras organizaciones, o “simplificarlas”, o “volver a lo auténtico”, o “replicar” y transferir las iniciativas de otras entidades, etc., etc.
El ejercicio no pretendía -solo ni fundamentalmente- encontrar nuevas soluciones, como quien encuentra una pepita de oro, sino ejercitar la “musculatura” de nuestra imaginación, ayudarnos a cambiar los códigos instalados, nuestra forma de mirar… que es condición necesaria para poder ver, de la misma forma que, para encontrar, es preciso saber buscar.
Nuestras cabezas concluyeron la jornada repletas de ideas, por lo que -como es habitual en estos casos- nos fuímos a relajarlas al Paco’s Pub, reputado local de Mollina (el único abierto), donde aprovechamos para menear el esqueleto.
La última mañana del Encuentro comenzó con un regreso al mapa de Andalucía. Identificamos allí a otras entidades y colectivos ausentes que recordábamos y echábamos de menos en el Encuentro, y señalábamos nuestros deseos de establecer conexiones y vínculos con otras de las entidades participantes.
Y, tras ello, dedicamos un tiempo a realizar un “Regreso al Futuro“, de manera que, en pequeños grupos, construímos colectivamente una imagen de las organizaciones solidarias que existirán dentro de 15 años. Cada grupo imaginó esa realidad futura y también el camino para llegar hasta ella, y -anticipándose en el tiempo- obtuvieron fotografías de todo ello.
Descodificamos las imágenes obtenidas, compartimos sus significados, contrastamos los puntos en común, las coincidencias en las percepciones de los diferentes grupos, para constatar que las organizaciones solidarias del futuro próximo que soñamos serán más flexibles, estarán más conectadas -entre sí, con su entorno y con la naturaleza-, serán participativas a tope, aprovecharán mucho más y mejor las tecnologías, compartirán e intercambiarán recursos, etc., etc.
Por último, tras pensar colectivamente en el futuro, nos preguntamos cómo multiplicar la reflexión sobre la renovación de las organizaciones, como extenderla a otras organizaciones amigas, cercanas, con las que compartimos plataformas y coordinadoras, con las que formamos federaciones. Buscamos y encontramos colectivamente distintas pistas prácticas que nos servirán para este objetivo de extender, como una bola de nieve, la conciencia colectiva de la necesidad de una renovación profunda de las organizaciones solidarias.
Somos conscientes de que el Encuentro no concluye nada, por el contrario es solo el punto de partida de un camino -confluyente con otros esfuerzos e iniciativas en la misma dirección- largo, que exige paciencia y constancia, que hemos de recorrer colectivamente, con los demás miembros de nuestras propias organizaciones y con las otras gentes de las organizaciones de nuestro entorno. Porque creemos que el cambio, la renovación de las organizaciones solidarias ha de nacer desde ellas y ser protagonizado por ellas, que se trata de una tarea colectiva que hemos de emprender juntas. SINERGIAS es un proyecto abierto que aspira a sumar a más y más organizaciones a este esfuerzo solidario.
Y, así, entre abrazos emocionados, concluyó en Encuentro. Esta crónica solamente recorre -por encima- los momentos más significativos. Es imposible dar cuenta de los gestos, de las emociones, de los encuentros y descubrimientos personales, de las semillas que allí se plantaron en las cabezas y en los corazones.
En esta misma página web iremos dando cuenta -mucho más detallada- de las ideas y “sinclusiones” (porque no se “concluyó” nada que pueda considerarse “acabado”, todo esta abierto) que allí circularon y que deben alimentar la continuidad del debate.
Fernando de la Riva
Para mayor información: http://redasociativa.org/sinergias/

